Con 108 años a sus espaldas, podríamos pensar que cualquier empresa estará anticuada y obsoleta. O que no es capaz de vibrar en los aires de modernidad necesarios para considerarse actual. Pero estamos hablando de Chanel. Y la Maison francesa por excelencia, la casa de modas más antigua que sigue funcionando, no solo es rabiosamente moderna, sino que además tiene un respeto absoluto por su historia y por los artesanos que consiguen que el nombre de Chanel siga escribiéndose en letras de oro.

Desde la firma han querido preservar y cuidar los talleres artesanales que confeccionan la alta costura de la casa francesa y por ello, les ofrecen continuos homenajes y desfiles en todo el mundo en los que mostrar sus delicadas y asombrosas creaciones.

Estos talleres, que son once en total, son una parte esencial de la identidad de Chanel y son muy mimados por parte de Karl Lagerfeld, diseñador de todas las colecciones de la firma francesa.

Os vamos a contar un poco de cada uno de ellos, porque nos parece fascinante, inspirador y un ejemplo maravilloso del amor por la artesanía, algo con lo que nos sentimos muy identificados.

DESRUES

Los primeros botones del joyero y creador de accesorios Desrues para Chanel se cosieron en sus famosas chaquetas en el año 1965, aunque su trabajo comenzó en 1936. Desde 1985 el taller es parte de Chanel y más de cien personas trabajan con empeño y tesón para mantener los estándares de diseño y calidad de la firma.

LEMARIÉ

Creadores de flores y plumas desde la Belle Epoque, han trabajado con Balenciaga, Nina Ricci o Dior entre otros. Sus creaciones son destellos de delicadeza y belleza en tul, organza, terciopelo y muselina y están detrás de la famosa camelia de Chanel, símbolo inmortal de la marca.

MASSARO

Abrió sus puertas como zapatero en 1894 y ha trabajado con las mejores marcas y estrellas de todos los tiempos. Los clásicos zapatos color beige de Chanel salieron de sus manos en 1957 y a día de hoy siguen trabajando mano a mano, con creaciones de piel, de PVC o de cualquier idea increíble que salga de la mente de Largerfeld.

LESAGE

Sus bordados estuvieron al servicio de Vionnet o Schiaparelli, entre otros, así como de Balmain, Givenchy, YSL o Christian Lacroix. Dispone de un archivo de más de 60.000 muestras que atestiguan su saber hacer, su profunda trayectoria y su increíble calidad.

GOOSSENS

Abrieron sus puertas en 1950 dispuestos a plasmar su pasión por el arte bizantino y egipcio en sus joyas. Tres años después eran los joyeros cabecera de Chanel y de sus talleres han salido increíbles piezas en plata, bronce y oro, con piedras semipreciosas, cuarzos y perlas, el sello de la casa.

Hasta aquí la primera aproximación a los talleres de Chanel, muy pronto os acercaremos al increíble imaginario del resto.

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