Pasar a la historia. Eso es lo que pretenden cientos de miles de bolsos que año tras año salen al mercado, buscando renacer como iconos de estilo, como must haves imprescindibles en el brazo de la chica de moda. Que pasen los años y sigan siendo objetos de deseo, piezas de coleccionista, clásicos inmortales en el armario de cualquier fashionista, no es fácil.

Pocos lo consiguen. Vamos a hacer un recorrido estilístico por los que podríamos decir que ya han entrado en el Olimpo de la moda y que millones de personas alrededor de todo el mundo anhelan tener.

CHANEL 2.55

Creado en febrero de 1955 por la propia Coco Chanel, surgió de la necesidad de tener las manos libres (antes los bolsos eran de mano) y contribuyó enormemente a modernizar la imagen de la mujer. Se trata de un bolso rectangular de piel acolchada, con una cadena que permite llevarlo colgado del brazo.

Cuando fue lanzado al mercado muchas estrellas lo lucieron en innumerables ocasiones, como Jackie Kennedy, Brigitte Bardot o Jane Fonda y sigue siendo un modelo muy demandado, tanto que cada año Karl Largerfeld lo reinventa con diseños diferentes.

LADY DIOR

No siempre se llamó así. Cuando salió de los talleres de Dior en 1994 ostentaba el nombre de ‘Chouchou’, pero una creación especial encargada por Madame Bernardette Chirac para una visita de la entonces Princesa de Gales y las posteriores fotos de la reina de corazones luciendo el bolso lo convirtieron en icono. Tanto así que la Maison francesa decidió rebautizar el bolso como su más brillante embajadora.

El Lady Dior es uno de los emblemas de la firma y tiene todos los elementos que la definen; napa de cordero pespunteada en costuras oblicuas y perpendiculares en Cannage, asas redondeadas… El espíritu más perfecto de Dior encarnado en un bolso.

KELLY

Robert Dumas, diseñador de Hermès en los años 30, creó un bolso de mano rígido, serio y funcional, en contra de todo lo que se llevaba en esa época. No llamó la atención excesivamente hasta que en 1956 la Princesa Gracia de Mónaco lo usó como ‘escudo’ ante su incipiente tripa para los papparazzi, porque no quería que supieran que estaba embarazada.

Es el paradigma de los bolsos deseados, ya que hay una larguísima lista de espera para poder adquirirlo, solo se aceptan pedidos dos veces al año y en ocasiones se tarda años en disponer de él. Tiene un hermano ‘mayor’, el Birkin, de mayor tamaño.

AMAZONA

Loewe creó este bolso en 1975 con la idea de que encarnara el espíritu de la mujer en esa nueva época; moderna y funcional. Es un bolso de piel perfecta, compuesto por sesenta y una piezas ensambladas por cuatro artesanos, con todos los elementos que distinguen Loewe.

Los refuerzos de las esquinas, las aplicaciones en el asa, el candado y llave con funda y el anagrama. Aunque es un modelo que se reinventa cada año, el clásico de piel es el que sigue enamorando a generación tras generación.

SPEEDY

Este clásico de Louis Vuitton debe su nombre al uso para el que fue diseñado; los grandes viajeros que en los años 30 iban de aeropuerto en aeropuerto y que necesitaban comodidad y funcionalidad. Lleva un asa bandolera que lo convierte en un bolso más ligero todavía, compañero indispensable de mil aventuras.

Se trata de un bolso flexible, cómodo y polivalente, ya que cambia por completo su carácter según cómo se luzca y cómo se combine, de más casual a más elegante. Su típico monogram de Louis Vuitton sigue siendo el estampado elegido para lucir un bolso de esta firma.

Si pudierais elegir uno, sin que importara el precio, ¿cuál sería?

Entradas recientes

Comentarios recientes

    Archivos

    Categorías

    Meta