Fueron creados para ser lucidos durante décadas y así ha sido. Os traemos cinco pares de zapatos, auténticos clásicos inimitables, reconocibles a distancia por un ojo fashionista y que además, pueden ser vestidos en multitud de situaciones. Si buscáis un zapato icónico, sugerente, inmortal… Os damos cinco.

Corría el año 2002 y Alber Elbaz entró como diseñador en Lanvin, la clásica casa francesa. Su llegada fue todo un torrente de aire fresco y muy pronto convirtió un básico como es la bailarina en el calzado indispensable de celebrities y artistas, que vieron cómo este zapato plano se convertía en un must absoluto de cualquier alfombra roja.

Sus bailarinas con borde flexible y puntera creativa han trascendido ya como parte del imaginario de Lanvin y aunque Elbaz ya no es su director creativo, año tras año se reeditan, para deleite de su público.

Coco Chanel fue una revolucionaria y lo consiguió dándole la vuelta a los códigos establecidos, convirtiendo lo masculino en femenino y lo femenino en universal. Así lo hizo con el calzado, tomando los clásicos Derby para hombre y creando los zapatos bicolor en 1957, una combinación de piel, tela, terciopelo y ante que sigue siendo magnífica a día de hoy.

El clásico es la combinación con el cuerpo beis y la puntera negra, aunque otros de los más vendidos son con rojo y negro o negro y azul. Se pueden llevar con traje de chaqueta y pantalón o con falda, con vestidos de verano, pitillos o palazzos. Son inmortales.

Los Gommino nacieron en los años 70, no han cambiado un ápice ni su estructura ni su aspecto, como mucho se revisitan sus colores o la piel con la que están hechos. Fueron inventados por el fundador de Tod’s, Diego della Valle, buscando un calzado que fuera cómodo pero contemporáneo y que pudiera lucirse en cualquier situación.

Para poder crearlos hay que completar un proceso de cien pasos con 35 piezas, de forma artesanal y su punto distintivo lo ponen los 133 tacos de goma que tiene en la suela, colocados a mano. Estos mocasines de piel semibrillante con costuras vistas llegaron hace cuarenta años, pero para quedarse.

Son los más jóvenes del grupo pero sin duda, tienen una gran historia por delante. Los Pigalle de Christian Louboutin nacieron hace catorce años y fueron bautizados como el famoso barrio parisino. Con una horma capaz de desafiar el equilibrio de cualquiera, su tacón catapulta, estiliza y define la figura de la persona que los vista.

Por supuesto, cuentan con la inconfundible suela roja de Louboutin, marca de la casa y el diseñador, que ha creado muchas versiones distintas de este zapato a lo largo de los años, dice preferir la combinación de cuero brillante negro, porque se funde a la perfección con el rojo.

Roger Vivier es considerado uno de los zapateros más increíbles del mundo y tiene en su haber miles de diseños, muchos de los cuales han sido llevados por reinas y princesas de todo el mundo, actrices, cantantes y amantes de la moda durante décadas. Pero hubo un modelo en particular, unas bailarinas bautizadas en momento como Pumps Pilgrim, que sin duda podemos considerar icónicas.

Fueron diseñadas en 1967 para Catherine Deneuve en ‘Belle de Jour’ de Luis Buñuel y desde ese momento fueron conocidas como las Belle Vivier. Se han venido más de cien mil pares de estos zapatos, reconocibles a distancia por su hebilla y su piel acharolada.

Si pudierais lucir uno de estos cinco pares, ¿cuál elegiríais? ¿Qué par coincide más con vuestro gusto?

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